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Comprueba la función de la palabra
Parecerse es un verbo, aunque solo exprese una semejanza: «La nueva grabación se parece a la original». Similar es un adjetivo que describe a una persona, un sonido, un objeto o una idea: «Las grabaciones son similares». Una prueba útil es preguntarse si el espacio en blanco necesita un verbo o una descripción. «Estas voces se ___ entre sí» necesita «parecen»; «Estas voces son ___» necesita «similares». No trates las dos palabras como si pudieran ocupar el mismo lugar en una oración.
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Comprueba cómo se establece la comparación
Parecerse introduce normalmente el otro elemento de la comparación con a: «Su voz se parece a la de su hermana». Similar suele aparecer después de ser, parecer o sonar y también lleva a cuando se menciona el otro elemento: «Su voz suena similar a la de su hermana». También puedes colocar el adjetivo antes de un sustantivo, como en «voces similares». Estas estructuras explican por qué no basta con intercambiar el verbo y el adjetivo, aunque el significado que se quiera expresar esté claro.
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Comprueba el grado de semejanza
Ninguna de las dos palabras implica una coincidencia exacta. «La muestra se parece a la referencia» sugiere una semejanza reconocible, pero no indica qué rasgos coinciden. «La muestra es similar a la referencia» también es una afirmación general hasta que añades un aspecto, como el ritmo, el tono o la velocidad al hablar. Para hacer una afirmación precisa, nombra la característica: «Sus ritmos al hablar son similares». Si la distinción influye en una valoración importante, describe lo que los oyentes pueden comparar realmente, en lugar de dejar que cualquiera de las dos palabras sugiera más certeza de la que permiten las pruebas.