1
Describe lo que alguien puede observar
Pon primero el sujeto, continúa con una forma de «parecerse» y nombra directamente aquello con lo que lo comparas. Para hablar del aspecto, prueba: «El perro más joven se parece a su madre en los ojos». Si el parecido es limitado, especifica dónde empieza y dónde termina en lugar de dar a entender que son idénticos.
2
Haz que una comparación sonora sea precisa
Para una narración o un diálogo, señala una cualidad audible en vez de equiparar a dos personas. «La frase final se parece a un recordatorio amable» le dice más a quien la interpreta que «Haz que se parezca a ese locutor». Lee la frase en voz alta: si quien la escucha no sabe en qué debe fijarse, añade el rasgo pertinente.
3
Revisa un borrador vago o incorrecto
Sustituye una construcción incorrecta de «parecerse» por «parecerse a» y elimina los intensificadores innecesarios. «Esta melodía se parece mucho al tema anterior» es más claro que «Esta melodía se parece realmente con el tema de antes». Conserva «mucho» solo si el grado de parecido es importante y puedes justificarlo.